Errores más comunes al canalizar un acceso venoso periférico
La canalización venosa periférica es uno de los procedimientos más frecuentes en hospitales y clínicas. Sin embargo, pequeños errores pueden comprometer la seguridad del paciente y la eficacia del tratamiento. Conocerlos es clave para evitarlos.
¿Qué es la canalización venosa periférica?
Es el procedimiento mediante el cual se inserta un catéter corto en una vena periférica, generalmente en brazos o manos, para administrar líquidos, medicamentos o realizar extracciones de sangre. Aunque es una técnica básica, requiere entrenamiento riguroso y aplicación de medidas de seguridad.
Errores más comunes en la práctica clínica
- Selección inadecuada de la vena
Elegir venas frágiles, de difícil palpación o cercanas a articulaciones puede aumentar complicaciones y fallos en el procedimiento. - Mala técnica de asepsia
No realizar una desinfección activa correcta antes de la punción eleva el riesgo de infecciones asociadas al catéter. - Ángulo de inserción incorrecto
Insertar la aguja con demasiada inclinación puede atravesar la vena, generar hematomas y dificultar el acceso. - Fijación deficiente del catéter
Una sujeción inadecuada puede provocar desplazamientos, extravasación de medicamentos o pérdida del acceso. - Uso de calibres inadecuados
Seleccionar catéteres demasiado grandes para la vena aumenta el riesgo de flebitis y oclusiones. - Ignorar la evaluación continua
No revisar el punto de inserción ni la permeabilidad durante la terapia puede retrasar la detección de complicaciones.
Consecuencias de estos errores
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Dolor y malestar para el paciente.
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Mayor número de intentos de punción.
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Riesgo de flebitis, extravasación y hematomas.
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Incremento en los costos hospitalarios.
Recomendaciones para una canalización segura
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Realizar evaluación previa de la anatomía venosa del paciente.
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Aplicar protocolos de técnica aséptica y desinfección activa.
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Seleccionar catéter y calibre adecuados según el tipo de terapia.
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Fijar correctamente el dispositivo y verificar su funcionamiento.
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Capacitarse de forma continua en técnicas actualizadas y uso de dispositivos modernos.
Conclusión
La canalización venosa periférica es un procedimiento básico, pero su correcta ejecución impacta directamente en la seguridad del paciente. Prevenir errores comunes requiere disciplina, técnica y capacitación constante.