Definición ampliada, usos clínicos, consideraciones y enlaces a términos relacionados. Este recurso está diseñado para profesionales de enfermería y medicina que buscan precisión y claridad.

El puerto de acceso vascular implantado (comúnmente llamado reservorio o Port-a-Cath) es un dispositivo central de larga duración que consta de un reservorio subcutáneo de titanio o plástico sellado por un septum autotapante de silicona conectado a un catéter intravascular.

Definición ampliada

Este dispositivo se implanta de forma totalmente quirúrgica debajo de la piel del tórax o del brazo, eliminando cualquier componente expuesto al exterior cuando no está en uso. Su diseño está concebido para tratamientos que se extienden por varios meses o años, siendo el acceso de elección indiscutible para pacientes oncológicos que reciben ciclos repetitivos de quimioterapia vesicante, inmunosupresores o infusiones frecuentes.

Para acceder al reservorio, se debe atravesar la piel y punzar el septum autotapante de silicona utilizando exclusivamente agujas no carotídeas especiales (agujas tipo Huber o de punta deflectiva). El septum de silicona tolera miles de punciones sin perder su hermeticidad ni liberar fragmentos de silicona hacia el interior del catéter. Al permanecer completamente bajo la piel, ofrece una excelente calidad de vida al paciente, permitiéndole ducharse o realizar actividades cotidianas sin riesgo de desalojo o CLABSI durante los periodos sin tratamiento.

Usos clínicos y aplicaciones
  • Administración intermitente o continua de agentes de quimioterapia oncológica vesicantes.
  • Acceso para transfusiones repetidas de sangre y extracción frecuente de muestras en pacientes oncohematológicos.
  • Terapia antibiótica intravenosa prolongada en internación domiciliaria por infecciones crónicas.
  • Riesgos y consideraciones
  • Infección del bolsillo subcutáneo (celulitis o absceso local) por inadecuada antisepsia antes de la punción.
  • Extravasación de fármacos vesicantes en el tejido subcutáneo por salida accidental de la aguja Huber del reservorio.
  • Oclusión del catéter por acumulación de fibrina o coágulos de sangre debido a la falta de lavados de mantenimiento.
  • Recomendaciones prácticas
  • Utilizar exclusivamente agujas tipo Huber (sin bisel cortante) para punzar el septum de silicona, evitando el desgarro del material.
  • Realizar una antisepsia de la piel enérgica con clorhexidina alcohólica al 2% y dejar secar por completo antes de acceder al puerto.
  • Lavar y sellar el reservorio con solución salina estéril heparinizada de forma periódica (cada 4 semanas) cuando no se encuentre en uso activo.
  • Asegurar la inmovilización rígida de la aguja Huber mediante apósitos transparentes específicos para reservorios durante las infusiones continuas.
  • Ejemplo en la práctica

    La enfermera oncológica localiza por palpación el reservorio subcutáneo del paciente, desinfecta la piel con clorhexidina y punza el septum verticalmente con una aguja Huber de 20G.

    Bibliografía

    • Pittiruti, M., & Hamilton, H. (2016). The ESPEN Guidelines on Central Venous Access. Clinical Nutrition, 35(5), 1180-1191.
    • Infusion Nurses Society. (2021). Infusion Therapy Standards of Practice. Journal of Infusion Nursing, 44(1S), S1-S224.
    • CDC. (2011). Guidelines for the Prevention of Intravascular Catheter-Related Infections. MMWR, 60(RR-10), 1-44.

     

    Ver también: Largo plazo | Dispositivo de acceso vascular central | Extravasación | Técnica aséptica